Miércoles 23 de Agosto, 2017
Redacción 2017-06-24
Cinco enemigos de la paz intestinal de tu familia

C_SALUDABLE

En casa, tú eres la guardiana de la paz intestinal de tu familia. Sin embargo, cuando tus hijos salen rumbo a la escuela o al trabajo, están por su cuenta. Los despides con todo tu cariño y les deseas lo mejor pero, admitámoslo, no puedes acompañarles a donde quiera que van para cuidarlos de los riesgos que enfrentan en el día.

Por eso, y porque tú instinto siempre será el de protegerlos, te ayudamos a identificar cinco escenarios cotidianos que pueden poner en peligro la salud digestiva de tus seres queridos:

1.- La garnacha nuestra de cada día. Las prisas, el final de la quincena o el antojito nos acercan, una vez más, al puesto de los tacos, las quesadillas o las hamburguesas al carbón. La dudosa higiene en la preparación de los alimentos, así como la exposición al calor, el aire y el polvo hacen de estos lugares verdaderos focos de riesgo sanitario.

2.- Pague con cambio y anticipe su bajada.  El transporte público también representa una amenaza para la salud digestiva. Por la cantidad de personas que movilizan los autobuses y el metro, los tubos, asientos y ventanillas son superficies en las que pueden alojarse microorganismos potencialmente peligrosos.  

3.- ¡Ay, qué ternura! En la calle o en los centros comerciales es prácticamente inevitable encontrar perritos que, en la mayoría de las ocasiones, suelen ser lindos. Especialmente para los niños, quienes no dudan un instante en arrodillarse para acariciarlos… y dejarse lamer. El tema es que la saliva de estos animales contiene virus, bacterias y parásitos que pueden causar enfermedades en los humanos.

4.- Provecho y con permiso. Las escuelas y los lugares de trabajo suelen tener al menos dos áreas comunes de las que nadie puede escapar: la cocina y el sanitario. Independientemente de las medidas de limpieza que se tengan, el solo hecho de ser usados por varias personas los convierte en un peligro latente.

5.- Solidaridad valiente. Visitar a un familiar o amigo enfermo es un gesto que siempre se agradece. Sin embargo, hay que reconocer que también representa cierto riesgo, pues los hospitales son lugares donde inevitablemente existe la posibilidad de un contagio. Los niños y adultos de la tercera edad son los más vulnerables y a quienes convendría evitarles una situación complicada innecesaria.

Además del refuerzo de medidas de higiene tan sencillas como el lavado de manos, tú como mamá tienes otra gran oportunidad de para proteger a tu familia de estas amenazas mediante el cuidado de la microbiota intestinal, esa comunidad conformada por 100 millones de bacterias que, entre otras cosas, ayuda a combatir las agresiones de otros microorganismos.

De acuerdo con la Organización Mundial de Gastroenterología, una buena opción para el cuidado de la microbiota es el consumo de probióticos, en especial, el único desarrollado a partir de la levadura Saccharomyces boulardii CNCM I-745, como Biocodex, pues previene y reduce la duración de la diarrea infecciosa o no infecciosa aguda, crónica o asociada con antibióticos, y restaura la flora intestinal.